
Hace pocos días, una mañana en la que iba camino del trabajo, me pareció ver saliendo de la carretera de sierra por la que circulo en estos amaneceres oscuros, un animal de tamaño medio, parecido a un zorro, pero lo que me llamó la atención fue una peculiaridad en su cola... Esta era anillada y el color de su pelaje era de un tono grisáceo. Por un momento, pensé que el animal que se había cruzado en mi camino, a la vuelta de una curva, era un mapache y así se lo comenté a mi mujer a los pocos días... Pero a la vez, me decía a mí mismo que eso era imposible, ya que estos animales sólo se encuentran en áreas de Norteamérica y de la zona centro-europea. De todas formas... parecía un mapache.
La visión de este animal sin identificar, me llevó a darle vueltas a las fechas que pasamos y la coincidencia que se produjo hace pocas semanas, en un restaurante al que vamos con mucho cariño, un sitio apartado, en mitad del campo, junto a una ermita en un pueblo del valle de los Pedroches. Dio la casualidad de que en una mesa junto a la que estábamos había un grupo de hombres, todos ellos vestidos de verde oscuro, incluso con ropas de camuflaje en tonos verdes. Creo que no hace falta explicación, eran cazadores. Y es de estos últimos de los que quiero hablar...
Sin duda, el "deporte" de la caza está muy arraigado en la cultura de este país, sobre todo en ciertos entornos rurales y ciertos entornos sociales. Jamás he entendido que se le llame deporte al hecho de arrebatarle la vida a unos animales totalmente indefensos que viven alegremente por los bosques de encinas y entre las jaras, que no hacen daño a nada ni a nadie, que se dedican a comer, beber y relacionarse entre ellos cuando la naturaleza les llama. No entiendo que llamen deporte al hecho de estar quietos en un puesto, por el que se pagan fortunas, para esperar que pasen delante los ciervos que van a beber agua, o jabalíes en busca de alimento, o cualquier otro pobre animal que sin conocimiento del destino que le espera, pasaba por allí. No entiendo que llamen deporte al ejercicio de la puntería, quitando la vida sin sentido, pudiendo practicar en campos de tiro con todos los adelantos que existen hoy en día...
Y luchamos por la ecología, por conseguir un medio ambiente sostenible, por conservar en buenas condiciones la tierra para nuestros hijos, en no contaminar con los coches, en reciclar casi hasta las uñas que nos cortamos, por preocuparnos por nuestro planeta... Pero la caza... Es un deporte honorable de siglos de tradición.
Que le pregunten a los ciervos por la tradición.